San Nicolás, 03 de septiembre de 2010  Visita Nº:      
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Javier Tisera
javiertisera@diarioelinformante.com.ar
Postales de la Kütralton
EL INFORMANTE está en permanente contacto con la delegación de ceramistas argentinas que en estos momentos se encuentran trabajando en Corea. En este grupo se encuentran dos artistas nicoleñas: Aleja Cappadoro y Jaly Vázquez. Otras ceramistas nos aportan su visión de la experiencia. En esta oportunidad nos escribe Cristina Fiorucci.

En tierra de ranqueles Kütralton significa “fogonera” que es la que enciende y alimenta el fuego. La pampeana Cristina Fiorucci integra la delegación argentina de ceramistas que viaja por el Lejano Oriente, y describe para EL INFORMANTE sus vivencias.
Su sombrero y su mirada de tierra adentro son marcas distintivas. Acerca del viaje organizado por Vilma Villaverde, dijo: “Esta experiencia es muy significativa por dos razones.
En cuanto a lo cerámico en particular, me resulta especialmente gratificante la oportunidad de socializar aspectos de mi región, de los antiguos habitantes de la pampa, de los elementos que componen el patrimonio cultural pampeano aplicado en la actividad cerámica. La propuesta que estoy trabajando tiene mucha carga regional y me conmueve especialmente poder socializarla en estas tierras tan respetuosas del arte, y que son referentes de la cerámica en la Historia del Arte Universal. Quisiera que la memoria me ayude y dejar fijo el tiempo en el aprendizaje y en las escenas para poder trasmitir al regreso a mi provincia (La Pampa), cada detalle de estas experiencias a mis colegas y amigos. Y aspiro a que la obra que dejo en estos países pueda aportar a las expectativas de quienes confiaron en mi trabajo para este proyecto”.
Pero Cristina no sólo aborda las cuestiones que giran en torno a su noble oficio sino que profundiza la experiencia con un enriquecimiento que es invalorable: “en lo humano, esta oportunidad de compartir la mesa de trabajo con artistas de prestigio y talento como Vilma Villaverde, Jaly Vázquez, Aleja Cappadoro, Mirtha Capellari y Elena Elizalde, quienes me honran compartiendo este proyecto, es un verdadero lujo.
Aunque a alguna de ellas conocía por su obra y vasta trayectoria, no había tenido ocasión de apreciar sus valores humanos, permanentemente están desplegando en la cotidianidad de esta experiencia su sencillez y espíritu solidario, viviendo cada jornada en un ámbito cordial, ameno y amistoso. Me impacta mucho la forma en que se establecen los vínculos, aun con la diferencia del idioma y de la idiosincrasia, nos valemos del código universal, la pasión por este noble material, la cerámica y su proceso, que ni la distancia ni los tiempos (históricos) afectan en la forma que tiene el ceramista de vivenciarlo. Algunas señas con las manos y una sonrisa ya nos conectan... nos abren las puertas de un mundo que es común a todos los pueblos a través de los siglos.
EL INFORMANTE está en permanente contacto con la delegación de ceramistas argentinas que en estos momentos se encuentran trabajando en Corea. En este grupo se encuentran dos artistas nicoleñas: Aleja Cappadoro y Jaly Vázquez. Otras ceramistas nos aportan su visión de la experiencia. En esta oportunidad nos escribe Cristina Fiorucci.

En tierra de ranqueles Kütralton significa “fogonera” que es la que enciende y alimenta el fuego. La pampeana Cristina Fiorucci integra la delegación argentina de ceramistas que viaja por el Lejano Oriente, y describe para EL INFORMANTE sus vivencias.
Su sombrero y su mirada de tierra adentro son marcas distintivas. Acerca del viaje organizado por Vilma Villaverde, dijo: “Esta experiencia es muy significativa por dos razones.
En cuanto a lo cerámico en particular, me resulta especialmente gratificante la oportunidad de socializar aspectos de mi región, de los antiguos habitantes de la pampa, de los elementos que componen el patrimonio cultural pampeano aplicado en la actividad cerámica. La propuesta que estoy trabajando tiene mucha carga regional y me conmueve especialmente poder socializarla en estas tierras tan respetuosas del arte, y que son referentes de la cerámica en la Historia del Arte Universal. Quisiera que la memoria me ayude y dejar fijo el tiempo en el aprendizaje y en las escenas para poder trasmitir al regreso a mi provincia (La Pampa), cada detalle de estas experiencias a mis colegas y amigos. Y aspiro a que la obra que dejo en estos países pueda aportar a las expectativas de quienes confiaron en mi trabajo para este proyecto”.
Pero Cristina no sólo aborda las cuestiones que giran en torno a su noble oficio sino que profundiza la experiencia con un enriquecimiento que es invalorable: “en lo humano, esta oportunidad de compartir la mesa de trabajo con artistas de prestigio y talento como Vilma Villaverde, Jaly Vázquez, Aleja Cappadoro, Mirtha Capellari y Elena Elizalde, quienes me honran compartiendo este proyecto, es un verdadero lujo.
Aunque a alguna de ellas conocía por su obra y vasta trayectoria, no había tenido ocasión de apreciar sus valores humanos, permanentemente están desplegando en la cotidianidad de esta experiencia su sencillez y espíritu solidario, viviendo cada jornada en un ámbito cordial, ameno y amistoso. Me impacta mucho la forma en que se establecen los vínculos, aun con la diferencia del idioma y de la idiosincrasia, nos valemos del código universal, la pasión por este noble material, la cerámica y su proceso, que ni la distancia ni los tiempos (históricos) afectan en la forma que tiene el ceramista de vivenciarlo. Algunas señas con las manos y una sonrisa ya nos conectan... nos abren las puertas de un mundo que es común a todos los pueblos a través de los siglos.
EL INFORMANTE está en permanente contacto con la delegación de ceramistas argentinas que en estos momentos se encuentran trabajando en Corea. En este grupo se encuentran dos artistas nicoleñas: Aleja Cappadoro y Jaly Vázquez. Otras ceramistas nos aportan su visión de la experiencia. En esta oportunidad nos escribe Cristina Fiorucci.

En tierra de ranqueles Kütralton significa “fogonera” que es la que enciende y alimenta el fuego. La pampeana Cristina Fiorucci integra la delegación argentina de ceramistas que viaja por el Lejano Oriente, y describe para EL INFORMANTE sus vivencias.
Su sombrero y su mirada de tierra adentro son marcas distintivas. Acerca del viaje organizado por Vilma Villaverde, dijo: “Esta experiencia es muy significativa por dos razones.
En cuanto a lo cerámico en particular, me resulta especialmente gratificante la oportunidad de socializar aspectos de mi región, de los antiguos habitantes de la pampa, de los elementos que componen el patrimonio cultural pampeano aplicado en la actividad cerámica. La propuesta que estoy trabajando tiene mucha carga regional y me conmueve especialmente poder socializarla en estas tierras tan respetuosas del arte, y que son referentes de la cerámica en la Historia del Arte Universal. Quisiera que la memoria me ayude y dejar fijo el tiempo en el aprendizaje y en las escenas para poder trasmitir al regreso a mi provincia (La Pampa), cada detalle de estas experiencias a mis colegas y amigos. Y aspiro a que la obra que dejo en estos países pueda aportar a las expectativas de quienes confiaron en mi trabajo para este proyecto”.
Pero Cristina no sólo aborda las cuestiones que giran en torno a su noble oficio sino que profundiza la experiencia con un enriquecimiento que es invalorable: “en lo humano, esta oportunidad de compartir la mesa de trabajo con artistas de prestigio y talento como Vilma Villaverde, Jaly Vázquez, Aleja Cappadoro, Mirtha Capellari y Elena Elizalde, quienes me honran compartiendo este proyecto, es un verdadero lujo.
Aunque a alguna de ellas conocía por su obra y vasta trayectoria, no había tenido ocasión de apreciar sus valores humanos, permanentemente están desplegando en la cotidianidad de esta experiencia su sencillez y espíritu solidario, viviendo cada jornada en un ámbito cordial, ameno y amistoso. Me impacta mucho la forma en que se establecen los vínculos, aun con la diferencia del idioma y de la idiosincrasia, nos valemos del código universal, la pasión por este noble material, la cerámica y su proceso, que ni la distancia ni los tiempos (históricos) afectan en la forma que tiene el ceramista de vivenciarlo. Algunas señas con las manos y una sonrisa ya nos conectan... nos abren las puertas de un mundo que es común a todos los pueblos a través de los siglos.
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Itec Aguiar
Domingos